No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Comer en bodegón y joder en putería.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Carta echada, no puede ser retirada.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Buenas cartas a veces pierden.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
La suerte y la muerte no escogen.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Siempre habla quien menos puede.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
La más cauta es tenida por más casta.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Por lo demás, paciencia y barajar.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Quien cae no tiene amigos.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Parecer uña y carne.
Donde pone el ojo, pone la bala.
El perezoso siempre es menesteroso.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Muerte deseada, vida prolongada.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
La mala costurera, larga la hebra.