Mal ajeno, del pelo cuelga.
Sobre advertencia no hay engaño.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
A escote, no hay nada caro.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Con gente mal criada, nada.
No dejes camino por vereda.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Según es el pájaro así es el nido.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
A quien no la teme, nada le espanta.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Irse de picos pardos.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Las palabras se las lleva el viento.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
A gran prisa, gran vagar.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Contra un padre no hay razón.
El árbol que no da frutos, da leña.
A quien mal canta, bien le suena.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Mal ayuna el que mal come.