Proba varón, que primero es San Antón.
No seas amigo de los necios.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Jurar como carretero.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Tierra de roza y coño de moza.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
El que se brinda se sobra.
A fullero viejo, flores nuevas.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Amor y vino, sin desatino.
Leerle a uno la cartilla.
El que poco pide, poco merece.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
El tonto ni de Dios goza.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
La intención es lo que vale.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Írsele a uno el santo al cielo.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Sin trabajo no hay recompensa.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El buey solo bien se lame.
Campana cascada, nunca sana.
La avaricia rompe el saco.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.