Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Poco a poco se anda lejos.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Para enero, oliva en el brasero.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Juez airado, injusto el fallo.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Al dedo malo, todo se le pega.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Demasiado pedo para la mula.
De todos modos, Juan te llamas.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
El que no ama, no se desilusiona.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Con putas y bretones pocas razones.
Hacerse de la vista gorda.
La razón la tiene Sansón.
Hacer de un camino, dos mandados.
El que no pierde, algo gana.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Justicia y no por mi casa.
Hoy no se fía, mañana sí.
A chico mal, gran trapo.
Pájaro que huye, no hace daño.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Rectificar es de sabios.
Ese huevo, quiere sal.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.