A la mula vieja, alivialé la reja.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
El tiempo no pasa en balde.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Besugo de enero vale un carnero.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Ese no es santo de mi devoción.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
A buen servicio, mal galardón.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
En cada tiempo, su tiento.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Más vale loco que necio.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Todo en exceso hace daño.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Comer en bodegón y joder en putería.
Haz mal y guárdate.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
El que tiene buba, ése la estruja.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
El jorobado no ve su joroba
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
El que espera desespera.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.