Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Mujer casada, casa quiere.
Más vale odiado que olvidado.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Lo imposible, en vano se pide.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Del mal vino, buena borrachera.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Del odio al amor hay solo un paso.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
A refajo verde, ribete encarnado.
El que da, recibe.
La sola bravata, no hiere ni mata.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
El pájaro no se caga en el nido.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.