En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Este se mete como Juan por su casa.
El vino no tiene vergüenza.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Pobreza no es vileza.
Zapato que aprieta, no me peta.
Los refranes no engañan a nadie.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Mal acaba quien mal anda.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
El que llega tarde, no bebe caldo
Mano que te da de comer no has de morder.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Del ocio nace el feo negocio.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Nadie toma lo que no le dan.
Lo que no se empieza no se acaba.
Donde ajos ha, vino habrá.
Del buen vecino sale el buen amigo.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Por un clavo se pierde una herradura.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.