Fraile convidado echa el paso largo.
Acúsole porque pisó el sol.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Casa no hará, quien hijos no ha.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
No dar ni recibir, sin escribir.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Si ofendes serás ofendido
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
En San Antonio cada pollita pone huevo
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
De mala vid, mal sarmiento.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Viejos los cerros y reverdecen
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Hermano mayor padre menor.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Entra, bebe, paga y vete.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Mojarse el potito.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Burla con daño, no cumple el año.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
La ocasión llega, llama y no espera.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.