En la tardanza está el peligro.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El Rey reina, más no gobierna.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Mucho ayuda el que no estorba.
De día no veo y de noche me espulgo.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
El tomate hasta que se remate.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Haz favores y tendrás enemigos.
El primer amor nunca se olvida
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
Dinero de canto, se va rodando.
La justicia no corre, pero atrapa.
Gallo fino no extraña gallinero.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
A año tuerto, labrar un huerto.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El deseo hace hermoso lo feo.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Lobos de la misma camada.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
La suerte nunca da, solo presta.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.