No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Buena condición vale más que discreción.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Ese baila al son que le toquen.
La abundancia mata la gana.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Sal no se cuenta con que es salado.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Presto se va el cordero como el carnero.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Caballo manco no sube escalera.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Beber con medida alarga la vida.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.