Por la muestra se conoce el paño.
Presto se va el cordero como el carnero.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Saber dónde aprieta el zapato.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Ese baila al son que le toquen.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Beber con medida alarga la vida.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
La abundancia da arrogancia.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
La amistad hace lo que la sangre no hace.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Sal no se cuenta con que es salado.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Caballo manco no sube escalera.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Buena condición vale más que discreción.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.