La crianza es buena los trece meses del año
El que come aprisa, come mal.
Calma piojo que el peine llega.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Callar como puta tuerta.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Bestia alegre, echada pace.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Precaverse contra un posible percance.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Maña y saber, para todo es menester.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Lo que sea que suene.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Hacerle a uno la pascua.
El hablar bien, poco cuesta.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.