Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Reza, pero no dejes de remar.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Quien te quiere, te aporrea.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Pajaro que comió, voló.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Cortesías engendran cortesías.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
A hierro caliente, batir de repente.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Al mal hecho, ruego y pecho.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Armas y dineros quieren buen dueño.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Buenas razones cautivan los corazones.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.