La espina cuando nace, la punta lleva delante.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Reza, pero no dejes de remar.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Pajaro que comió, voló.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Quien te quiere, te aporrea.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Cortesías engendran cortesías.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
A hierro caliente, batir de repente.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Buenas razones cautivan los corazones.
Buscarle cinco pies al gato.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Armas y dineros quieren buen dueño.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.