Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Don sin Din, gilipollas en latín.
No comas ansias.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Dar palos de ciego.
Entra, bebe, paga y vete.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Cuervos vienen, carne huelen.
Dar carne al lobo.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Casa de mantener, castillo de defender.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Yerro es ir de caza sin perro.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Ni raja, ni presta el hacha.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Quien hace, aplace.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Justo peca en arca abierta.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Dar el consejo y el vencejo.
Haz lo que creas que está bien.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Limando una viga se hace una aguja.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Lo que siembres, recogerás.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.