Poderoso caballero es don dinero.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
De día y con sol.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Limpio de polvo y paja.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
A consejo ido, consejo venido.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Viejo es Pedro para cabrero.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Jornada emprendida, medio concluida.
Más da el duro que el desnudo.
La que fácil llega, fácil se va.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Faena acabada, faena pagada.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Mear sin peer, rara vez.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Tras cada pregón, azote.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Intimidades, solo en las mocedades.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
A burra vieja, albarda nueva.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.