El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
El que no arriesga no gana.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
El hambre aguza el ingenio.
Hacer agua los dientes.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
El que no agradece, no merece.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Malo vendrá que bueno me hará.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Quien teme la muerte no goza la vida.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Araña de día, carta o alegría.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
A consejo de ruin, campana de madera.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
No hay don sin din.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
A mejor cazador se le va la paloma.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Peor que pulga en la oreja
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
La confianza da asco
El ídolo adulado pronto ennegrece
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El papel que se rompa él.
A Dios, llamaron tú.