En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Más mato la gula que la espada.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
De padres bocois hijos cubetas.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Negocios largos, nunca bien acabados.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Al mal amor, puñaladas.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Enójate pero no pegues.
Antes di que digan.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Hacer oídos de mercader.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Hay que creer, rajar o desastillar.
Al rebuznar se verá quien no es león
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
No me tientes Satanás.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Necio es quien con necios anda.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Ojo por ojo y diente por diente.