Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Idos y muertos es lo mesmo.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
O todos moros o todos cristianos.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Dios no desampara a sus hijos.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Renegad de viejo que no adivina.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
El enamorado es el camarada del alma.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Las desgracias no vienen solas.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Los problemas nunca vienen solos.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Vecina de portal, gallina de corral.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.