De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Las novedades son la sal de la vida.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
A la zorra, candilazo.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Paciencia piojo que la noche es larga.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Echarle mucha crema a sus tacos
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Quien mucho da mucho recibe.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
La lengua unta y el diente pincha
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
A capa vieja no dan oreja.
Hasta ajustar, regatear.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
El que muere, se libra de lo que debe.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Piensa mal y acertarás.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El diente de la cabra menos come que daña.
El que mucho promete, poco cumple.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
El que es mandado no es culpado.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
A chico caudal, mala ganancia.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Desvestir un santo para vestir otro.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
No calientes horno para que cueza otro.
Eso pasa en las mejores familias.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.