No jales que descobijas.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Parecer uña y carne.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Come santos, caga diablos.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Ver para creer.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Vase la fiesta y resta la bestia.
Enero desaloja las camas
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Paciencia y barajar.
La necesidad hace maestros.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
No hay caldo que no se enfríe.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Bailarines en cojos paran.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
En casa pobre, pocos cuentos.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Palos con gusto no duelen.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
A mala leña un buen brazado.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.