Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Buscarle la quinta pata al gato.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Bien casada, o bien quedada.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Donde hay cariño, allí va el niño.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
El amor es tan fuerte como la muerte.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Dame gordura, darte he hermosura.
Querer matar dos moscas de un golpe
Una deuda, veinte engendra.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Estar como caimán en boca de caño.
El necio o no se casa o se casa mal.
Para aprender, lo principal es querer.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Cada cual decía del amor que tenía.
Bien ama quien nunca olvida.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Írsele a uno el santo al cielo.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.