Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Errar es humano.
El tomate hasta que se remate.
Palabras blandas te pondrán en andas.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Ladran, pues cabalgo.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Antes doblar que quebrar.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
El que persevera triunfa.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Al loco y al aire, darles calle.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Alza en lodo y siembra en polvo.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
De pies a cabeza.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Lo que siembres, recogerás.