Remienda paño y pasarás año.
Rectificar es de sabios.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Al que le pique, que se rasque.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A mala leña un buen brazado.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
El que primero llega, ése la calza.
Escoba nueva, barre bien.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Írsele a uno el santo al cielo.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que da, recibe.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Lo que sea que suene.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Costumbre mala, desterrarla.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
Como buscar una aguja en un pajar.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Del ocio nace el feo negocio.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.