Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Al buen día, métele en casa.
El que poco tiene a poco aspira.
Cual andamos, tal medramos.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El hablar, es más fácil que el probar.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Hacer un hueco para tapar otro.
Come y bebe, que la vida es breve.
El burro adelante y la carga atrás.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Lo que ha de ser, va siendo.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
El que mucho corre, pronto para.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
De la vista nace el amor.
Febrero, cebadero.
El que no arriesga no gana.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
La sugestión obra.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Pensando en pajarito preña'o
Pronto y bien no hay quien.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Jugar a las cartas vistas.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Más vale poco que nada.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
El que quiere subir inventa la escalera.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Favor con favor se paga
Es más fácil, destruir que construir.
El que mucho abarca, poco acaba.
A la par es negar y tarde dar.
Es como llevar leña para el monte.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.