Los vicios no necesitan maestro.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Salud y pesetas salud completa.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
La obra alaba el maestro.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Hay que dar para recibir.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Dar el consejo y el vencejo.
Saber poco obliga a mucho.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Rectificar es de sabios.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
El que mucho duerme poco aprende.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Ocio, ni para descansar.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Más barato es cuidar que edificar.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Más puede diligencia que ciencia.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Para saber, has de leer.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.