De mala vid, mal sarmiento.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Meter aguja y sacar reja.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Tranquilidad viene de tranca.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El que presta, a pedir se atiene.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Buena razón quita cuestión.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Hasta la salud necesita descanso.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Tras el buen comer, ajo.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Confesión obligada, no vale nada.
Hacerle a uno la pascua.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
A buen amigo buen abrigo.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Visitas, pocas y corticas.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.