El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
La paciencia es buena ciencia.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Palabra dada, palabra sagrada.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Hacer de una pulga un elefante.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Juicios tengas, y los ganes.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
A chica boca, chica sopa.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Difama, que algo queda.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Tal padre, tal hijo.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
A persona lisonjera no le des oreja.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
A cada necio agrada su porrada.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Mujer casada, casa quiere.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Claridad, y no en el caldo.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Sabio en latín y tonto en castellano.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Pedo con sueño no tiene dueño.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.