Dar una higa al médico.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Honra merece el que a los suyos se parece.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
El que tenga tienda, que la atienda.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Quien baila, de boda en boda se anda.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Paso a paso se hace camino al andar.
Agua que huela, no la bebas.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
El interés es más fuerte que el amor.
Nada necesita quien tiene bastante.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Hazte responsable de tus actos.
Las uvas están verdes.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Amar a todos, confiar en nadie.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Todo en la vida tiene su medida.
A gran culpa, suave comprensión.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Cuanto más primo, más me arrimo.