Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Aún no asamos y ya pringamos.
Breve habla el que es prudente.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Variedad es causa de amenidad.
El que no chilla, no mama.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Tanto pedo para cagar aguado.
Me lo contó un pajarito
Tan rápido como un chisme.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
De tal árbol tal astilla.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Ama, perdona y olvida.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Caballo andador tropezador.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
La paciencia es la llave del paraíso.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Dale con que va a llover.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Para bruto no se estudia, se nace.
Más merece quien más ama.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Nadie da sino lo que tiene.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Componte para el marido y no para el amigo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.