Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Echarle mucha crema a sus tacos
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Lo que siembras cosechas.
Un día menos, una arruga más.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
La primera impresión es la que cuenta.
A jugar y perder, pagar y callar.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
La virtud loada, crece.
Para saber, has de leer.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
A lo hecho, pecho.
Mira la peseta y tira el duro.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
El hombre honrado a las diez acostado.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Una maravilla, con otra se olvida.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Abuso no quita uso.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Dinero de canto, se va rodando.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.