Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Quien guarda valores, padece temores.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Hombre osado, bien afortunado.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Amigo viejo y casa nueva
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Año de neblinas, año de harinas.
Por lo demás, paciencia y barajar.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Nunca para el bien es tarde.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Ladran, pues cabalgo.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Amores nuevos olvidan los viejos.