Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
En el pedir no hay engaño.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Al roble no le dobles.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El dinero diario, es necesario.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Amor es el verdadero precio del amor.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Tu hablar te hace presente.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Quien prestó, perdió.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Esta vale en oro lo que pesa.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Apaga la luz, Mañosón!
Reloj y campana, muerto mañana.
El que la hace, la paga.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.