Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Amar y saber, todo no puede ser.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
No eches más leña al fuego.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Casa convidada, pobre y denostada.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Amigos pobres, amigos olvidados
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Cada día se aprende algo nuevo.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Una palabra deja caer una casa.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El dinero corrompe al hombre.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
La pasión embellece lo feo
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Pascua pasada, el martes a casa.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Inclinar la balanza.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
El que da primero da dos veces.
Corta despacio, que hay poco paño.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Quien hijos ha, no reventará.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Mala cosa nunca muere.
Más duro que rulo de estatua.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Sabe más que los ratones colorados.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
La vida es así, y el día es hoy.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Perro ladrador, poco mordedor.
Dios castiga sin dar voces.
El mirón, ¡chitón!.