Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
El amor y la fe, en las obras se ve.
A buen sueño, no hay cama dura.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
El vino con el amigo.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Lo que fuere sonará.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Menos idea que Geral pasando música.
El muerto delante y la griteria atrás.
El amor no quiere consejo.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El dinero diario, es necesario.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Me hizo sudar la gota gorda.
Casa de esquina, para mi vecina.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
De dientes pa'fuera.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
A donde te duele, ahí te daré.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Lobos de la misma camada.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
A poco pan, tomar primero.