A las obras me remito.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
La vida es una sorpresa continua
A lo hecho, pecho.
Abuso no quita uso.
La envidia es una mala consejera.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Los encargos con dinero no se olvidan.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Al desdén con el desdén.
Donde las dejan, las cobran.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
La esperanza no llena la panza.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Hay que poner tierra de por medio.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.