Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Sobre advertencia no hay engaño.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Cada cual en su corral.
Burro que piensa bota la carga.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El jorobado no ve su joroba
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Esta bien; pero podría estar mejor.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Papel, testigo fiel.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Mejor precavido, que arrepentido.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
¿Fiado?. Mal recado.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Gracias que hacen pero no la ven.
Dar el consejo y el vencejo.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.