Espada y mujer, ni darlas a ver.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A chico caudal, mala ganancia.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Buena condición vale más que discreción.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Hacer buenas (o malas) migas.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Ande o no ande, la burra grande.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Mucho saber, menos ignorar es.
La cara bonita y la intención maldita.
Al roble no le dobles.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Para aprender, perder.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
A consejo de ruin, campana de madera.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Dando al diablo el hato y el garabato.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Si no sobra es que falta.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Bolsa llena, quita las penas.
La necesidad hace maestros.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
A diente cogen la liebre.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.