No se puede servir a dos señores.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Fraile convidado echa el paso largo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Hacienda de pluma, poco dura.
Volverse humo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Por pedir, nada se pierde.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Arriba canas y abajo ganas.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Tiene la cola entre las patas
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Un yerro, padre es de ciento.
Parece hormiga y es avispa.
Cuanto menos bulto más claridad.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Gente parada, malos pensamientos.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
A burra nueva, cincha amarilla.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Aseada aunque sea jorobada.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Fingir locura, es a veces cordura.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Nadie sabe para quien trabaja.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.