Para vos me peo y para otro me afeito.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Eso no te lo despinta nadie.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Enójate pero no pegues.
El necio cree que todo lo sabe.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Buena mula, mala bestia.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
A chica boca, chica sopa.
Hace más el que quiere que el que puede.
Dios sabe lo que hace.
Hacer la del humo.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Quiero ver si como ronca duerme.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
El que necesita, te visita.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Pan duro, pero seguro.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Igual con igual va bien cada cual.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Maña y saber, para todo es menester.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Hablando nos entendemos.
Digo y redigo que la breva no es higo.
A la par es negar y tarde dar.
El sabio calla, el tonto otorga.