Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Abril, lluvias mil.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Gran calma, señal de agua.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Te paso la pala diego
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Desvestir un santo para vestir otro.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Jueves lardero, carne en el puchero.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Estar como las putas en cuaresma.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.