Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
A ruin, ruin y medio.
O te aclimatas, o te aclimueres.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Dios da las nueces, pero no las parte.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
La labranza no tiene acabanza.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Quien tiene arte va por todas partes.
La suerte de la fea, la bella la desea.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Llegar y pegar es mucho acertar.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El mirón, ¡chitón!.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Del agua mansa se asombra el perro.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Domingo sucio, semana puerca.
Que chulo tu chucho colocho
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que no arriesga, no pasa el río.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
El que no enseña no vende.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Un ruin ido, otro venido.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Le dieron como a violín prestado.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
De lo perdido, lo que aparezca.