Al loco y al toro, dale corro.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Obra con amores y no con buenas razones.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
El que venga atrás que arree.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
De un peligro, con otro me libro.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Cortesías engendran cortesías.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Le dijo la sartén al cazo.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Obra acabada, a dios agrada.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Que la haga el que la deshizo.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Estoy como gallo en corral ajeno
El que no ama, no se desilusiona.
Es ley la que quiere el rey.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Tener el juego trancado.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.