Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Decir bien y obrar mejor.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Dar en el clavo.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Hacerse el de la oreja mocha.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Andarse por las ramas.
Casarás y amansarás.
Estorba más que un colchón en la cocina.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Hacer agua los dientes.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Una buena dote es un lecho de espinos
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Quien no madruga, no caza boruga.
A más oro, menos reposo.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Beberás y vivirás.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.