Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Agua del cielo no quita riego.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Hombre anciano, juicio sano.
Lo que ha de ser, va siendo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Buen corazón vence mala andanza.
La Justicia entra por casa.
Para muestra basta un botón.
Siempre que llueve, escampa.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Una buena capa todo lo tapa.
Donde se está bien nunca se muere
Dar limosna no aligera la bolsa
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Cada perro, con su hueso.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
El ruin calzado sube a los cascos.
El sexo nos hace perder la cabeza
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Ya los perros buscan sombra.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Suelo mojado, cajón seco.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra