Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Año tuero, vaca y muerto.
Volverse humo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Llegar a la capada.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Donde comen dos comen tres.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Comer en bodegón y joder en putería.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Ir por lana y volver trasquilado.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Hijos casados, duelos doblados.
Agua estantía, renacuajos de día.
Ni para Dios, ni para el diablo.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Cada mozo lancee su toro.