Dios me dé contienda con quien me entienda.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Dios perdona a quien su culpa llora.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A Roma por todo.
Alábate pato que mañana te mato.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Es el tercero en discordia.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Sayo grande, tapa mucho.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Cada panadero blasona de sus panes.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Bien juega quien mira.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Todo tiene un fin.
Hermano mayor padre menor.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Pan con pan comida de tontos.
Bodas largas, barajas nuevas.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Darás con la cabeza en un pesebre.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Quien bien ata, bien desata.
Borrego al camión, duro a la montera.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
El hombre pone y la mujer dispone.