Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
O Corte o cortijo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Putas y frailes andan a pares.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Agua al higo, que ha llovido.
Las obras, con las sobras.
De descansar, nadie murió jamás.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Los compañeros de cama se escogen de día
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
La jodienda no tiene enmienda.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Ponte al sol y harás sombra.
O todos moros o todos cristianos.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
A dos palabras tres porradas.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Bueno está lo bueno.
Al rebuznar se verá quien no es león
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
La buena obra, ella misma se loa.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Quien siembra, siega.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Sin padrino no hay bautizo.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Ir de capa caída.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.