Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
A cada santo le llega su día.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Por las vísperas se conocen los santos.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
De día y con sol.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Hoy arreboles, mañana soles.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Que mañana hay misa para los sordos.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Agosto y vendimias no son todos los días.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Por la víspera se conocen las fiestas.
A cada santo su vela
A creer se va a la iglesia.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.