En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El vino hace buena sangre
Como chancho en misa.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
A gran pecado, gran misericordia.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
Casa ordenada, casa salvada.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Santo Tomás, una y no más.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
A medida del santo son las cortinas.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Calvo vendrá que calvo me hará.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Primero la obligación y luego la devoción.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Dios aprieta pero no ahoga.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Remienda paño y pasarás año.
Hacerle a uno la pascua.
La que da beso da d'eso.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Santo que mea, maldito sea.
De lo bendito, poquito.
La comida reposada, y la cena paseada.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Dios nos coja confesados.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Confesión hecha, penitencia espera.
En Agosto trilla el perezoso.